miércoles, 8 de mayo de 2013

CÁNCER Y ESTUPIDEZ: INADECUADA COMBINACIÓN


Estamos del fomento mediático del cáncer hasta los mismísimos. Quienes lo vivimos en carnes propias o en la de seres queridos, queremos pasar página.
Estamos hartos de ver a idiotas en festivales pro-cáncer. Nos repugna el toque a la fibra sensible del consumidor (y a los cojones del enfermo) en rastreros anuncios publicitarios. Y ya está bien de pedir limosna en nombre del canceroso para instalar mármoles en hospitales subvencionados.
Nadie es héroe por vencer al cáncer. Al cáncer lo vencen los médicos que se dejan la piel tratándolo. El valor del paciente es su confianza en facultativos competentes, bien elegidos. Tan digno es quien vence al cáncer como quien fracasa ante la enfermedad. Quien presume de vencer al cáncer está degradando al que ha sucumbido, cuya actitud quizá fue más admirable, pero tuvo peor suerte.
Los que sufrieron cáncer y se curaron, deben ser discretos. La parafernalia montada alrededor de la enfermedad, sólo para sacar pasta, debería callar para siempre.

viernes, 3 de mayo de 2013

LA TOGA


…Aprendió a alisarse el pelo con la “toga”, un sencillo procedimiento que consistía en que, una vez lavado y totalmente húmedo, se enrollaba por el contorno de la cabeza, estirándolo y alisándolo al mismo tiempo, manteniéndolo así veinticuatro horas, hasta que se secaba; al desprenderlo del enrollamiento quedaba liso-liso, y así hasta el próximo lavado y la toga de nuevo…
ESTHER SALAZAR

¡La toga! Siempre la toga. En los años 60 y 70 del pasado siglo, toda chica que quería dar largas al chico encontraba el pretexto ideal: tenía que hacerse la toga. Todas, a toda hora, se hacían la toga. La toga era la excusa perfecta.
Hoy en día hay excusas y subterfugios para todos los gustos. Para rebajar sueldos al trabajador. Para acumular riqueza por explotadores y políticos. Para subirnos los impuestos. Para hundirnos en la miseria
Ya veremos como acaba esto. Pero la “toga”, felizmente, ya se pasó de moda.

jueves, 25 de abril de 2013

25 DE ABRIL: DESDE EL LIBRO DE HISTORIA (la Batalla de Almansa) A EL “HOLA” (la bajita plateá)


A principios del siglo XVIII ocurrió un enredo de los más mundiales de la historia: La Guerra de Sucesión Española. Europa quería quitarle hegemonía a Francia. Como sabemos, los europeos llevamos peleándonos desde la caída de Imperio Romano (la única unificación europea que ha existido): Carlomagno, el Sacro Imperio, Felipe II, Napoleón, los nazis, y ahora la Alemania de la Merkel.
La causa cardinal de la guerra de Sucesión fue el puritanismo de las reinas de España, que se veían obligadas a preñarse únicamente de sus esposos, consanguíneos suyos, empeorando la raza real paulatinamente (en otros países, siempre fueron más casquivanas, mejorando los especímenes reales gracias a sus amantes; o los sultanes que, emparejados con sus esclavas regeneraban la especie sultanática). Así pues tras la muerte de Carlos II, el último monstruito austriaco, nos enviaron a Felipe V, armándose un lio que afectó, no sólo a Europa, sino también a toda América (en USA le llamaban la guerra de la reina Ana).
Y, dentro de esa guerra, que ni nos iba ni nos venía, aconteció la batalla de Almansa, el 25 de abril de 1707. Allí, el embrollo histórico era mayor. Las tropas francesas estaban comandadas por un inglés: James Fitz-James-Stuart (que en castellano significa Jacobo Bastardo-de-Jacobo-Estuardo) duque de Berwick, hijo del rey inglés Jacobo II, y de su amante Arabella Churchill, que era hermana de John Churchil primer duque de Marlborough (el famoso “Mambrú” que se fue a la guerra, de la canción; y antepasado del famoso don Winston). En Almansa, el lio lo completaba en conde de Galway, un francés que comandaba las tropas inglesas y austracistas.
En aquella época, los catalanes se habían arrimado al austria, ya que cuando 50 años antes se habían arrimado a los borbones para aprovecharse de Castilla, la cosa  les había salido rana (Richelieu les robó la mitad de su territorio: el Rosellón y la Cerdaña). Así que vinieron a beneficiarse de los valencianos, metiéndoles en el ajo de sus intereses (latosos catalanes, siempre aprovechándose del vecino), y caímos.
Pero en Almansa ganaron los franceses, consolidando en España al Borbón, que nos traía la modernidad, representada por las nuevas ideas ilustradas (¡los borbones modernos! ¡como han cambiado los tiempos!). Se abolieron opresoras leyes medievales. España se constituyó como Estado, consolidándose su unidad territorial. Se abrieron vías comerciales para los territorios de la antigua corona de Aragón (Cataluña y Valencia) con América, mejorando la industria y economía en dichos territorios, iniciándose una prosperidad que ha durado hasta nuestros días. Y así nos lo cuentan historiadores como Kamen, García Cortazar, e incluso aquel falangista convertido en prócer del catalanismo llamado Joan Fuster.
Pero el historicismo nacionalista, y la incultura de algunos valencianos desconocedores de su historia, homenajea a las actitudes retrógradas, a los partidarios del absolutismo imperialista de los austrias, a los reinos de Taifas. Todos  los progres tienen en su pueblo un monumento para adorar al Maulet.
Pero el colmo de la estupidez histórica lo representan los actuales Berwick. La histriónica duquesa de Alba detenta ese título (porque no puede ser transmitido por línea femenina). Y ostenta su bastardo apellido que ha transmitido a su descendencia. Sus hijos, incluida la cursi y gangosa “bajita plateá” (tal como la nominó su difunta ex-suegra, aquella reina del zanganerio televisivo), renunciaron al Martínez (de Irujo). Martínez significa “hijo de Martí” (o de Martín), y la abundancia de esos apellidos demuestra la sementalidad heredada de los que lo llevan.
Así que la familia española que posee más psicópatas reconocidos en su árbol genealógico (que en eso consiste el rancio abolengo de la nobleza: descender de un criminal cuyas hazañas triunfaron en el ámbito guerrero), se queda con su apellido que les consiguió la puta de un rey inglés.

viernes, 19 de abril de 2013

JUVENTUD, DIVINO TESORO


Siempre se consideró al joven, por serlo, eximido de hacer o haber hecho hazañas. No ha tenido tiempo para ello. El valor se le reconoce, aunque aun no lo haya demostrado. Sólo ha vivido de crédito. Esto se halla en la naturaleza de lo humano. Sería como un falso derecho, entre irónico y tierno, que los adultos concedían al mozo.
Pero es estupefaciente que ahora la juventud tome esta situación como un derecho efectivo, precisamente para atribuirse todos los demás derechos, que únicamente pertenecen a quien haya hecho ya algo…
J. ORTEGA Y GASSET

Ortega Gasset se refería a jóvenes de su época, los cuales serían los viejos de hoy en día. Pero en la actualidad, los estudiantes de Medicina, considerados como la “élite” de entre nuestra juventud, acuden como invitados especiales a las sesiones clínicas de nuestro hospital, ocupando los asientos en la pequeña aula, y no son capaces de ceder el sitio a facultativos expertos de casi setenta años, que deben permanecer de pie. Aunque lo más preocupante es que, comentado el hecho con a algunos padres o educadores, a muchos les parece normal. Pues a mí no. Será que estaré pasado. O será que me habré hecho mayor, por suerte.

viernes, 12 de abril de 2013

CHICHARRONES


¿Son los empleados realmente unos gandules o es que están mal gestionados?
ROY LILLEY
              
Porque si lo que más valora un directivo al elegir a sus colaboradores es la capacidad lamedora que le demuestran, no debería sorprenderse al descubrir que tiene un equipo constituido por una pandilla de mamones.
Así que cuando, afiliado a una u otra cofradía (política, cultural, académica o masónica), un sanchito de pueblo consigue la isla Barataria, enseguida se pone a favorecer a sus chicharrones (pelotilleros, elegidos entre los más memos, para que no le hagan sombra). Los cuales escampan el chapapote sobre cualquier organización.
O, aquel césar con bigotito que registró en el cuaderno a su coro de aduladores, y seleccionó para sucederle al más genuflexo. El cual, alcanzado el poder, se dedica a reverenciar al 4º Reich, consagrando la ruina de su pueblo.
Porque una panda de mamones es capaz de hundir a cualquier empresa (privada o pública). E incluso hasta a una nación entera.

sábado, 30 de marzo de 2013

RESPUESTAS


“No se debe contestar más que a aquel que lo merece”
DIEGO DE SAAVEDRA Y FAJARDO

Lo dijo un señor de Murcia, diplomático, embajador y discreto. Pero no estoy de acuerdo: todos merecen respuesta, especialmente quienes nos contradicen, porque de ellos aprendemos más.
Yo entiendo que a muchos no les guste el uso de este tablón para publicar cuentos. Pero es que la libertad de expresión no se inventó sólo para vender periódicos. O para que políticos y sindicalistas discutan, manteniendo sus intereses. Y los demás a callar. Pues no, yo seguiré soltando mis paridas. Y, si alguien quiere refutarme sin abusar del tablón, puede entrar en el blog: quebrancías.blogspot.com.

viernes, 22 de marzo de 2013

DIOS Y LOS CIRUJANOS


Está claro que a Dios no le gustan los cirujanos. Los cirujanos son seres petulantes y engreídos capaces de cambiar las tripas de sitio, de reemplazar los órganos de un espécimen a otro, y demás barbaridades. Vamos, que son tan osados que se atreven a enmendar la creación divina.
Por eso, cuando un cirujano hace su trabajo a medias y confía en que seguidamente suceda “lo que Dios quiera”, pues entonces Dios va a por él, a fastidiarle, a conducir las cosas hacia que salgan mal, a dejar al galeno en ridículo, incluso a costa de fastidiar a un inocente. Así que, cuando alguien profesa la Cirugía, debe buscar la excelencia, evitando la necesidad de que Dios tenga que actuar.
Por motivos similares, Dios le tiene manía al resto de sanitarios, así que todos tienen que aplicarse el cuento. Aunque la inquina de Dios contra los cirujanos es mucho mayor, porque Él era anestesista: la primera anestesia es la que le practicó a Adán para sacarle aquella costilla tan conflictiva.