jueves, 4 de diciembre de 2014

EL PRECIO DE LA INCOMPETENCIA

En esta época en que el latrocinio practicado por empresarios y políticos trajo las vacas flacas, a los eruditos que dirigen los hospitales se les han ocurrido métodos para rentabilizar los recursos. Buena idea para los tiempos que corren.
Gestores y directivos consienten que cargos intermedios interfieran en el desempeño laboral de reputados facultativos. Con sus argucias consiguen ahorrarse el jornal diario de un enfermero o de un auxiliar, los cuales se verán obligados a tomarse una libranza inesperada. Se ahorra a costa de faltarle al respeto a enfermos y a trabajadores.
Debemos calificar de Utilitarismo eso de considerar que trabajadores y pacientes les sirvan a unos espabilados para que consigan puntos ante sus superiores; o para que cuadren los índices administrativos marcados por los políticos que les nombraron. Lo cual además de ser indecente, sale carísimo.
Esa panda de incompetentes no se ha enterado aun de que cuando un trabajador es maltratado, no se compromete por el interés común de su empresa, sintiéndose inducido a derrochar.Y, al final, lo que consiguen es que aumente el gasto.
La empatía, el ser capaz de colocarse en el sitio de aquellos sobre los que se tiene responsabilidad, es una atributo imprescindible en todo dirigente. La carencia de dicha cualidad es devastadora para cualquier organización. A este paso, dichos lumbreras acabarán con el modelo sanitario público. ¿Será eso lo que se pretende?

4 comentarios:

  1. Querido compañero (permítame la confianza), aunque es posible que lleve algunos años menos que usted, mi modesta experiencia, con todas las objeciones o matizaciones que usted crea, por ser una persona con un bagaje profesional superior al mio. me permito el lujo de decirle, que una gran parte de quienes prestamos servicios en la administración publica en general y en la sanitaria en particular no nos hemos comportado de la forma más adecuado con nuestros compañeros y con los usuarios, pues ha predominado el preferir quedarse tuerto con tal de que el otro se quede ciego antes que el coneguir todos juntos una asistencia más profesional y humana. Por otro lado el usuario tampoco ha puesto mucho de su parte (lease usuario como paciente) y en cuanto a los jefes usted sabe perfectamente, como son , parece que para alcanzar dichas responsabilidades, tengan que sentir indiferencia ante el sufrimiento humano. Saludos.

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    1. La mayoría de los que prestamos servicios en la administración, así como el resto de los españoles, nos solemos comportar como lo que somos: españoles. Pero, sin pecar de optimistas, debemos de reconocer que muchos lo hacen de forma correcta.
      Con mi crítica quería denunciar unos hechos muy concretos que me toca vivir de forma demasiado habitual. Aunque reconozco que, dada la forma de expresarlos pueda parecer que generalizo demasiado.
      Estoy con usted en que el usuario (más paciente que usuario) no suele poner nada de su parte. Acepta sin rechistar lo que le metan. Y que la mayoría de los jefes (de hoy y de siempre) que usted y yo soportamos, estarían mejor como presidente de la falla que jodiendo al trabajador con su incompetencia.
      Pero, como dicen muchos expertos (esto no es idea mía) la única forma de que una empresa sea rentable es teniendo a los trabajadores contentos. Cosa que los gestores de carné desconocen en su mayoría.
      Saludos.

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  2. Una vez mas coincido contigo Vicente;Quiza ya falte menos para que otras personas pasen a ocupar esos puestos de decision...¿pero tendremos suerte en su desempeño ?.

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    1. Dicen en mi pueblo que de molinero cambiarás pero de ladrón no te escaparás. Así que, a ese respecto, no me considero demasiado optimista.
      Saludos

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