Para
ir por senderos de cabras, lo mejor es el burro. En Mercedes no llegaremos, y
romperemos el coche.
En centros
sanitarios de países civilizados, el médico tiene un despacho, terminal de
ordenador propio y personal administrativo a su cargo. Y allí, los sistemas
informáticos son sencillos y funcionan.
Aquí,
el sanitario no tiene donde caerse muerto; los ordenadores son viejos y con mil
virus; y se confunde “función administrativa” con trabajar de administrativo. Vemos
cesión de claves, con acceso ilegal a datos informatizados. La receta electrónica
vuelve locos a médicos y pacientes. Muchos programas son infumables. Y lo peor,
adquiridos a través de golfos relacionados con el Poder.
Si España se civiliza, vendrá la informática. Pero,
para caminos de cabras (o cabrones), lo mejor es el burro. Quien sea, debería
suprimir esos malditos programas fruto y fuente de delincuencia. Nosotros,
negarnos a abrirlos. Que con papel y bolígrafo funcionamos mejor y somos más
libres.