viernes, 16 de octubre de 2015

PAÑUELO PALESTINO

La civilización occidental sentó sus puntales en la cultura Egipcia y Persa, transmitida a occidente por los judíos a través de Grecia y Roma, y por el cristianismo. Mucho menos influencia tuvo la cultura islámica, incluso a pesar de que un país como España estuvo ocupado por sus huestes, costándonos siete siglos quitárnoslos de encima.
Hoy,  el Islam se ha convertido en una cultura totalitaria, retrógrada, basada en el odio y la muerte. Lo islámico representa matar inocentes, y alegrarse de su muerte. Construir arsenales bajo las escuelas y hospitales. Colocar a niños como escudos humanos, no apartarlos cuando el enemigo avisa de que les va a bombardear. Sacar sus cadáveres para su criminal propaganda (¿es que no hay refugios?).
El bando al que pertenece Occidente es el de Israel. Por supuesto, lamentando los daños que padecen todos. Ir contra Israel supone ser enemigo de nuestra civilización y estar en contra de la libertad y la democracia.
Es insultante declararse incondicional de los palestinos y seguir vendiendo armas a Israel, tal como han hecho la mayoría de los gobiernos de izquierda (incluidos los españoles). Ello es el colmo del cinismo, además de tomar al ciudadano por imbécil.
Lamentamos el conflicto de Oriente Próximo. Pero tan responsables de que el lío se perpetúe son los unos como los otros. La obligación de ambos bandos, por el bien de sus gentes, es la de entenderse, de alcanzar una solución, no seguir propagando odio. Serían, pues, más culpables, aquellos que se oponen a cualquier entendimiento.
Así que cuidémonos a la hora de elegir nuestra bufanda, porque podríamos aparecer como unos ignorantes ante nuestra sociedad.

viernes, 9 de octubre de 2015

HISPANOAMÉRICA Y SU PLATA

Actualmente, en apenas cinco años, los países hispanoamericanos producen tanta plata como toda la que se llevó a la Península Ibérica durante los tres siglos de dominación española en América. Gracias a la aportación de ciencia e ingeniería española de la época, hoy los países iberoamericanos extraen un 33% de la producción mundial de plata.
J. SÁNCHEZ GALERA

Tal como cuentan amigos provenientes de allende los mares, desde los sistemas educativos de sus países (algunos mantenidos por regímenes totalitarios) son aleccionados para renegar de España y de su historia: les cuentan que nuestros antepasados se dedicaron únicamente a expoliar sus potosíes.
Pues parece que gran parte de la plata se quedó en América, puesto que aun se sigue extrayendo. Y lo más importante, hoy en día aun permanece el sistema industrial creado por aquellos españoles. Que, para bien o para mal, son antepasados de los actuales americanos.

Aunque, viendo como reniegan de sí muchos españoles, tampoco nos extrañamos de nada.

jueves, 1 de octubre de 2015

ÍNDICES BUROCRÁTICOS

... A los profesionales nos hacen bregar por alguna lista de indicadores, pergeñada por un conjunto de burócratas, que miden aspectos irrelevantes, aspectos sin importancia para la vida humana, a los que, por si faltara poco, se bautiza con el nombre de “calidad”...
(ADELA CORTINA)

Es un placer coincidir en ideas con personas de tanto prestigio como esta filósofa y profesora de nuestra Universidad que, como funcionaria, seguro habrá tenido que sufrir a tanto burócrata baldío.
El problema fundamental es que, arrogantes ellos, los chupatintas no son capaces ni de consultar a la gente de a pie. Y todos esos índices acaban convirtiéndose en una gran masturbación mental.

jueves, 24 de septiembre de 2015

EXCELENCIAS

PUDIENDO HACER LAS COSAS MAL ¿POR QUÉ DEBERÍA PREOCUPARME EN HACERLAS BIEN?
(Dicho popular)

Pues sí. Hoy la mediocridad ocupante del Poder ataca a todo aquello que suponga excelencia.
Eso de permitirse el lujo de hacer las cosas mal porque uno no tiene ningún aliciente para hacerlas bien, es una actitud que se atribuyó a aquél que trabajaba para la Administración. Sin embargo, y aunque parezca mentira, la mayoría de los empleados públicos se ganan el sustento vocacionalmente. Y han sido educados para cumplir de manera efectiva con sus obligaciones.
Sin embargo, hoy hemos llegado al colmo de tener que soportar a paniaguados de carné que, ahogados en su vulgaridad, pretenden penalizar al trabajador que busca la eficacia en su puesto. Para, así disimular su propia inoperancia.
Esa hartura, que prácticamente ya llevamos todos dentro, acaba por hundir cualquier empresa. Nos gustaría que los nuevos gestores fueran capaces de sacarnos de esta desesperanza.

jueves, 10 de septiembre de 2015

MI ÚLTIMO DÍA EN ALEPO

Era mi segundo viaje a Siria. País milenario. Fuente de civilizaciones. Inventor de la escritura y del alfabeto silábico. Conquistó Al Ándalus. Y, hasta hace nada, aconfesional, progresista.
Acudía a un congreso médico. Se nos trató de manera excepcionalmente hospitalaria y afable. Nuestros colegas sirios nos enseñaron el país. El último día visitamos Alepo. Aproveché para hacer compras.
Entré en una conocida tienda. Elegí varios chales, auténticos de shatush y pashmina, y unos cortes de brocado. Cuando tiré a pagar, la visa había agotado el crédito. El comerciante, sin conocerme de nada, me empaquetó el pedido, me dio su número de cuenta y me encargó que cuando llegara a España le hiciera una transferencia. Así lo hice.
El sirio tradicional no es un monstruo fanático a temer. Hemos trabajado aquí con ellos,  y lo sabemos. Nos aprecian y respetan.
Mi deseo es que lleguen a una solución en origen ya. Allí es donde hay que actuar, con sensatez pero con contundencia.

sábado, 29 de agosto de 2015

LADILLAS ESPAÑOLAS

Si ponemos el televisor y vemos a la reina de Inglaterra otorgando la medalla del Imperio Británico a un actor de moda, nos parecerá un acontecimiento importantísimo y súper digno de aparecer en las portadas de las revistas del corazón. Aunque dicho Imperio Británico apenas duró poco más de medio siglo, y apenas se preocupó del desarrollo humano de los pueblos conquistados.
Sin embargo, si en España se creara la medalla del Imperio español, nos faltaría tiempo a los propios españoles de calificar tal iniciativa como retrógrada y fascista. Reaccionaríamos así, sin considerar que el mal llamado Imperio español colaboró notablemente en la creación del mundo moderno, a través de más de tres siglos de descubrimientos, cultura, derechos, y, por supuesto, equivocaciones.
J. SÁNCHEZ GALERA


Aquí, adoradores del petardeo, nominaríamos como ladis a zánganos pantojiles o a puntos filipinos. Con tal gentucilla, más que ladis, acabaríamos teniendo ladillas. Así somos.

jueves, 13 de agosto de 2015

REBELDÍA

Yo soy rebelde
porque el mundo me ha hecho así…
Jeanette

A mediados del siglo XX occidente fracasaba en Cuba, se tragaba el muro de Berlín, liaba lo de Vietnam y más. La CIA y el M16 canalizaron la rebeldía del momento hacia movimientos de música estridente, consumo de drogas, filosofía oriental y amor libre. Los rebeldes, en vez de enredar, se hicieron hippies.
En España, durante la Transición, el CESID encauzó la anarquía mediante una anticultura hortera, cheli, con drogas y sexualidad soez. Incluso un insensato carcamal gubernativo invitaba a la drogadicción: ¡Quién no esté colocado que se coloque!¡Y al loro!
Hoy, la ingeniería social mimetiza al rebelde español con actitudes que pretenden romper las bases sociales pero que, alcanzado el Poder, muestran su incapacidad de alternativa y de soluciones con gestos contra toros, himno y bandera, yendo en bicicleta u otras sandeces. Y a dominar los de siempre.
Encaucemos correctamente nuestra rebeldía. Podríamos acabar como el más borrego del rebaño.